Tranvía Histórico de Santiago

La idea de devolver el tranvía a la ciudad de Santiago se remonta justamente a la creación del Instituto Ferroviario en marzo del año 2007, tiempo en que se realizaron los primeros estudios y evaluaciones para la implementación de un tranvía turístico y patrimonial en el casco histórico de nuestra ciudad, reutilizando -en parte- los últimos vestigios de la infraestructura existente del antiguo sistema de transporte tranviario que alguna vez tuvo la ciudad, el cual fue cerrado por la Empresa de Transportes Colectivos del Estado (ETCE) un día sábado 19 de febrero de 1959.

Calle Agustinas – Rieles reservados para el futuro tranvía histórico

En un primer momento el análisis se centró netamente en el ámbito histórico: determinar cómo y por qué el tranvía había desaparecido tanto de la ciudad como de la conciencia colectiva del ciudadano,  salvo viejas fotos y rieles que aún se podían ver en las calles. Con los antecedentes en cuestión, se inició el segundo paso, que fue catastrar y levantar en terreno la infraestructura que aún existía después de cincuenta años de la desaparición del tranvía, estudios que arrojaron interesantes datos que nos daban las primeras luces sobre la posibilidad de reconstruir un circuito de tranvía para uso turístico y patrimonial, los cuales fueron recopilados en  el Informe 1-1/07 “Tranvías en Santiago: Lineamientos generales del proyecto tranvía histórico”.

Para contrastar nuestros resultados, personal del instituto ha tenido la posibilidad de conocer las experiencias de los tranvías turísticos de Caballito (Buenos Aires, Argentina), Santos o “Bonde Turístico” (Brasil), el Museu do Transporte Público “Gaetano Ferolla” de Sao Paulo (Brasil), el nuevo Tranvía de Santa Tereza en Rio de Janeiro (Brasil), y la TECO Line Streetcar System de Tampa (Estados Unidos).

Visita del equipo del Tranvía Histórico al Teco Line System de Tampa (Estados Unidos)

Al mismo tiempo, tomamos contacto con historiadores expertos en transporte tranviario latinoamericano como Allen Morrison (Nueva York) y Neydo Hidalgo, del Museo de la Electricidad de Barranco (Lima, Perú), sin perjuicio de información suministrada por expertos chilenos como Marco Sandoval, coordinador general del Museo Ferroviario de Santiago. Tales encuentros nos llevaban a una conclusión preliminar: probablemente la implementación de un circuito en nuestra ciudad podía ser aún más fácil y barato que en otras ciudades del mundo con experiencias similares.

Sin embargo, como en toda propuesta patrimonial de esta envergadura, se encontraron dificultades tales como la falta de infraestructura para implementar los circuitos propuestos, ya fuera relativa al tendido eléctrico como a la inexistencia de material rodante. En tal sentido se invitó a participar del proyecto a diversas empresas privadas en el marco de la ley de donaciones culturales, pero lamentablemente ellas no mostraron mayor interés.

Lo anterior no dificultó los objetivos propuestos por la institución para concretar la iniciativa y en esa línea finalmente se pudo rescatar un viejo equipo tranviario: el “Brill 757”, encontrado en un estado terminal de conservación a más de 160 kilómetros de Santiago. La carcasa del equipo en cuestión fue comprada a su dueño, trasladada al Museo Ferroviario de Santiago y Restaurada Preventivamente gracias al Proyecto Fondart 2008 “Tranvía Histórico de Santiago (Primera Etapa).

El año 2007 comenzamos con una pequeña intención: Recuperar de la memoria del ciudadano el concepto de “tranvía”. Hoy estamos haciendo entrega de todos los elementos básicos para concretar esa intención, lo que tendrá un valor para la sociedad en cuanto permitirá a ciertos miembros de ella reconocerse como parte de un grupo, contribuyendo de esta manera a la identidad cultural,  facilitando así el rescate de nuestra propia historia.

El tranvía formó parte de los hombres del siglo XX. Fueron los  carros personajes silentes, testigos de grandes movimientos históricos de nuestro país. Poetas y escritores dedicaron letras a describir sus viajes. Tal como lo dijo el narrador y novelista Nicomedes Guzmán “Evocar el pasado a través de aquellos elementos que fueron la base de nuestro progreso es hacer labor de poesía. Vivimos una infancia hermanada a los tranvías, puesto que ella madrugada a madrugada, y noche a noche estuvo animada por esa sinfonía ruda de los viejos carromatos con imperial y acoplado, allí frente al depósito de la Tracción de Santiago, y en donde prospera la añoranza y la sugerencia”. Por lo tanto, es esa historia la que el proyecto busca recuperar y mostrar a las nuevas generaciones que no tuvimos la oportunidad de crecer en el Santiago antiguo.

El equipo tiene la convicción que la comuna de Santiago se encuentra en una oportunidad histórica para devolver el tranvía a la ciudad cincuenta años después de su desaparición. No sólo se trata de continuar con la restauración del último tranvía conocido en Chile y reutilizar los rieles existentes sobre las calles de Santiago, si no que la idea va más allá: resaltar la importancia histórica de un medio de transporte que permitió, por muchas décadas, que los ciudadanos de esta ciudad pudieran movilizarse libremente por sus calles.

¡Bienvenidos al sitio del Tranvía Histórico de Santiago!